“¿Qué es arte?“ Preguntas clavando tu pupila en mi pupila azul. Muchas respuestas y podría dar, quizá si me pusiera en plan técnica soltaría algo así como las tres normas básicas para considerar un objeto otra de arte:
- La artisticidad: Concebida como obra de arte por su autor, que se considera a sí mismo un artista, y que, por supuesto, puede ser cualquiera…
- La artificiosidad: el objeto debe ser fruto de un proceso creativo artificial, el que sea, pero no puede ser una casualidad de la naturaleza o del azar…
- La originalidad: el objeto debe ser novedoso, producto de un proceso creativo personal.
Según esto, una polémica obra que podemos encontrar por el centro de Murcia, hecha por la maña Lara Almarcegui, es sin lugar a discusión arte, el problema es que no opina lo mismo mucha gente… Sin ir más lejos, hace unos pocos días, estaba tomando una copa en una terracita que hay en dicha plaza y al defender delante de algunos que eso era arte… pues sus miradas de incredulidad y sus comentarios me decían lo contrario, tras explicarles lo que podía querer expresar la artista me dijeron que vale, que ahora tenía sentido, pero seguía sin gustarles, llegados a este punto me di por más que satisfecha, ya que para gustos los colores y todos son igual de legítimos.
¿A qué viene esto en un blog de música? Pues sencillo, ya que esta problemática (la de la estética que ha de esguir el arte) es la misma que nos encontramos los compositores y que en más de una ocasión me ha llevado a una crisis existencial en la que me he planteado muchas veces que camino es el que debe seguir un creador (o alguien que lo intente) y nunca he conseguido una respuesta satisfactoria, ya que cada compositor defiende con razones de peso, cada una de las dos tendencias estéticas predominantes: una de carácter más vanguardista y otra más consonántica.
A lo largo de mis cuatro años como estudiante de composición he ido dando pequeños bandazos entre una y otra corriente, con más tendencia a defender la corriente más melódica, ya que, si hay algo que siempre he defendido y defenderé si un compositor es vanguardista no debe serlo por snobismo, porque
es lo que está bien visto ni nada, sino por pura necesidad porque su manera de expresarse necesita de nuevos medios que no le proporciona la corriente en la que se ve inmerso; esta idea la trata de forma mucho más acertada Pierre Boulez en uno de las conferencias recogidas en “Puntos de referencia”.
Pero, a lo que iba, y es a como esta divergencia de corrientes me ha ido llevando a pequeñas “crisis de identidad compositiva” en las que me he cuestionado como rellenar las hojas en blanco…
Estas pequeñas crisis se pueden ver perfectamente en como ha ido “evolucionando” (o involucionando, llamémoslo como queramos) “mi estilo” (soy muy joven como para atreverme a hablar de un estilo propio). A pesar de anteriormente haber intentado experimentar (dentro de mi desconocimiento de muchas obras por supuesto) durante el año pasado me decanté
bastante hacia la corriente más consonántica; esta tendencia creo que este año la he abandonado un poco, pero por favor, no penséis que soy una veleta que se ha cansado de recibir críticas por ser demasiado consonante (sinceramente mientras no sean por la espalda con mala intención, no me molestan), porque sé que, escribiendo de otra manera también me llegarán críticas, este cambio de camino se debe a que simplemente el cuerpo me pide hacerlo y a que la temática sobre la que ahora estoy componiendo creo que no me permite trabajar de otra manera.
Pero no voy a decir que este pequeño giro sea sólo por mí, tengo que reconocer que mi nuevo profesor ha influido mucho en este pequeño cambio de dirección, ya que ha sabido hacerme ver en unos pocos meses lo que el otro (a pesar de intentarlo bastante, no quiero pensar los calentamientos de cabeza que le habré dado XD) no consiguió. Con esto no quiero decir que antes repudiara la música de vanguardia, llevo disfrutando escuchándola mucho tiempo, simplemente siempre he defendido que, mientras mi compañero de composición es más de ir dando saltos y evolucinando rápido, yo necesito mi tiempo de asimilación de los nuevos elementos y estéticas que van llegando a mis manos y que, no me cierro a nada, simplemente abro las puertas poco a poco. Quizá así corra el peligro de nunca llegar a nada importante y no aportar nada a la música de mi tiempo, pero no es eso lo que pretendo.
Sólo añadir una frase de Luigi Nono que nos ha contado hoy Juán Cruz con el que estoy haciendo un cursillo de análisis, la cual me anima bastante a seguir mi instinto: “No hay caminos, hay que caminar”
Recomendación musical: L’orizzonte luminoso di Aton de Salvatore Sciarrino
Las imagén la he sacado de: writing the music by ~Paik666 on deviantART y de Music: 6 by ~Iznanka on deviantART


Hola Lara, te escribo desde Lima, Perú, trabajo en el centro Cultural de España de dicho país. Tenemos un Centro de Documentación de Arte Contemporéneo, y nos interesa tenerte en nuestra base de datos.
A ver si nos puedes pasar tu correo electrónico, teléfono y lugar de residencia. Para tenerte en cuenta para futuras coordinaciones de intercambio cultural.
Gracias y espero tu respuesta.
Mi correo es augustocar20@hotmail.com
Hola me interesaría contactar con Lara.
Por favor, alguien puede enviarme su correo o nº de teléfono.
Gracias